Parece que hemos entrado en la fase de abducciones aunque haya sido por casualidad, así que decido empezar mis estudios con el sujeto al que he capturado.
Es indudable su espiritu combativo, ya que ha destrozado el trozo de mi traje que tueve que dejar en su posesión. Esto tiene bastante merito considerando que solo ha utilizado sus dientes.
Intentamos establecer comunicación con el espécimen. El ordenador le dice que su lenguaje que venimos en son de paz (mentira cochina, pero el ordenador es un inmoral de la peor especie). Le decimos que vamos a realizar una ocupación pacífica de su planeta. Le decimos que deben pasar a ser nuestros esclavos de forma pacífica.
Jamás había conocido a un ser con tanto aplomo. Incluso cuando el ordenador a procedido a insultarle y amenazarle, ha seguido ignorándonos.
De repente el sujeto a comenzado a dar vueltas sobre si mismo, al parecer intentando atraparse a si mismo. Creo que trata de responder a nuestras amenazas demostrándonos sus cualidades atléticas.
Cuando por fin ha parado, ha procedido a excretar los sobrantes de su última digestión. Empieza a ser un problema la cantidad de sobrantes que tenemos en la nave. Por no hablar de los que vinieron adheridas a mis botas después del viaje a la superficie del planeta. Tendremos que buscar alguna solución.
He decidido que debemos abducir un representante de la otra especie dominante, la no orgánica.
Esta vez utilizaremos la sala de abducciones y el rayo abductor. Capturaremos al individuo durante el ciclo en el que el sol no ilumina esta parte del planeta, de forma que todo transcurra de forma más sigilosa.
Teletransporto al individuo. Empieza a gritar de forma atronadora, esta claro que le hemos asustado, ordeno al computador que razone con el y lo tranquilice. El ordenador comienza a hablar en el idioma del indígena. El indígena sigue gritando. Usando un traductor automático, intervengo en la conversación para asegurarle que no tiene nada que temer (mentira cochina). El indígena sigue gritando. Le explico que si sigue gritando deberemos desintegrarle. El indígena se calla de golpe. Desde ese momento el indígena no emite un solo sonido, pese a las amenazas que continuamos lanzándole.
Decido repasar los archivos relativos a esta especie, y descubro un hecho asombroso, al parecer esta especie solo habla cuando interactúa con un miembro de la especie servil. Esto solo tiene una explicación, utilizan el sonido como herramienta para hablar con los siervos, (y para expresar un inexplicable enojo producido por la aparición de luces de color verde) y entre ellos deben utilizar algún tipo de mecanismo telepático.
Este descubrimiento me ha desconcertado. No se que pensar de esta nueva especie, pero me siento atraído de forma inexplicable por el brillo de su piel, y empiezo a sentir un deseo irrefrenable de lavarle e incluso instalarle un alerón trasero. Definitivamente creo que he subestimado su poder mental. Unos dados colgados en el interior molarían…
Nota: El otro individuo empieza a preocuparme, pese a tener acceso a un centro higiénico estándar, insiste en dejar los subproductos de su metabolismo por todas las esquinas de las secciones de la nave a las que tiene acceso. He intentado amenazarle, pero no puedo, cuando me mira con esos ojillos…
Me siento raro…
Juas juas, te va a dejar las esquinas de la nave finas...
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